lunes, 25 de marzo de 2019
¿Conoces muchos sinónimos?
LOS SINÓNIMOS
Ejercicio para relacionar
Relaciona las palabras de la izquierda con su sinónimo
jueves, 21 de marzo de 2019
lunes, 18 de marzo de 2019
jueves, 14 de marzo de 2019
lunes, 11 de marzo de 2019
Lista de reproducción de Spotify y Deezer
En la clase de ELE también escuchamos a artistas asturianos :)
¡Conocemos Asturias!
¡Buenas, chicos! 🌟
Hoy voy a tratar de acercaros un poco más a Asturias, mi Comunidad Autónoma. Para ello, a continuación os voy a dejar una lista de reproducción sobre algunas canciones relacionadas con Asturias (bien porque hablen de este territorio o incluso porque sus autores sean asturianos).
jueves, 7 de marzo de 2019
miércoles, 6 de marzo de 2019
Lectura capítulo 3 de Platero y yo
¡Hola, chicos! Aquí os dejo la lectura junto con el texto del capítulo tercero de la obra de Juan Ramón Jiménez, Platero y yo. ¡Espero que os guste!
Capítulo tercero: Juegos del anochecer
Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, ateridos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo... Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer , se creen unos príncipes:
—Mi pare tie un reló e plata.
—Y er mío, un cabayo.
—Y er mío, una ejcopeta.
Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria... El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:
Yo soy laaa viudita del Condeee de Oréé...
...¡Sí, sí.! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.
—Vamos, Platero...
Capítulo tercero: Juegos del anochecer
Cuando, en el crepúsculo del pueblo, Platero y yo entramos, ateridos, por la oscuridad morada de la calleja miserable que da al río seco, los niños pobres juegan a asustarse, fingiéndose mendigos. Uno se echa un saco a la cabeza, otro dice que no ve, otro se hace el cojo... Después, en ese brusco cambiar de la infancia, como llevan unos zapatos y un vestido, y como sus madres, ellas sabrán cómo, les han dado algo de comer , se creen unos príncipes:
—Mi pare tie un reló e plata.
—Y er mío, un cabayo.
—Y er mío, una ejcopeta.
Reloj que levantará a la madrugada, escopeta que no matará el hambre, caballo que llevará a la miseria... El corro, luego. Entre tanta negrura, una niña forastera, que habla de otro modo, la sobrina del Pájaro Verde, con voz débil, hilo de cristal acuoso en la sombra, canta entonadamente, cual una princesa:
Yo soy laaa viudita del Condeee de Oréé...
...¡Sí, sí.! ¡Cantad, soñad, niños pobres! Pronto, al amanecer vuestra adolescencia, la primavera os asustará, como un mendigo, enmascarada de invierno.
—Vamos, Platero...
viernes, 1 de marzo de 2019
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